Desde principios de año Kim Kardashian se ha embarcado en una cruzada acompañada de su entrenadora personal Melissa Alcantara para combatir la temida celulitis y la flacidez después de quedar horrorizada cuando el año pasado se publicaron unas fotografías suyas en las playas de México tomadas por los paparazzi, que no resultaban precisamente favorecedoras.

El resultado de los seis entrenamientos semanales a los que se somete la estrella televisiva resultan ya más que evidentes, pero algunos de sus allegados parecen temer que esté llevando su propósito al extremo. La propia Kim se ha encargado de documentar las opiniones al respecto de sus hermanas Khloé y Kendall Jenner en la sección Stories de su Instagram y, pese a que la conversación se desarrolló en todo momento en un tono distendido, la conclusión a la que han llegado ambas es que la esposa de Kanye West nunca antes había estado tan delgada.

«Estoy preocupada de verdad, no creo que comas nada en absoluto. Estás muy delgada», aseguraba la modelo después de que Kim sacara su teléfono móvil y le pidiera que repitiera la frase que acababa de decir, pero esta vez mientras ella la grababa. «Eres tan diminuta como este bolso», añadía poniendo como comparación un pequeño clutch negro.

«Nunca he visto a un ser humano con mejor aspecto que el tuyo. Pareces un dibujo andante creado . Nunca he conocido a nadie más delgado que usted, señora West. Bueno, sí, a Kendall, pero lo suyo es por naturaleza. En tu caso requiere mucho sacrificio y resulta increíble», apuntaba Khloé, en su caso en un tono más de admiración que de preocupación.