Hasta esta semana, las autoridades de Migración Colombia habían contabilizado 326 militares de las Fuerzas Armadas de Venezuela que han desertaron del ejército venezolano y llegaron al país huyendo del régimen de Nicolás Maduro. Ellos, deberán de solicitar por medio de las leyes asilo político para obtener el refugio en la Cancillería de Colombia.

 

Uno de los militares de mayor rango que ha desertado se identificó como el Mayor del Ejército Hugo Enrique Parra Martínez, quien al pasarse al otro lado de la frontera dijo megáfono en mano:

“Reconozco a nuestro presidente ingeniero Juan Guaidó y estaré en lucha con el pueblo venezolano en cada marcha”.

“Con el corazón de nuestra patria y la ayuda de Dios, que reine la paz, Vamos para adelante. Por Venezuela, nuestro país, que nos lo robaron”, expresa el oficial.

Se espera que el número de desertores de la Policía Nacional Bolivariana, la Guardia Nacional Bolivariana, el Ejército, la Armada y las Fuerzas. Aumente potencialmente las cifra aumentó exponencialmente.

La mayoría ingresó a Colombia por el departamento de Norte de Santander, seguidos de Arauca y La Guajira. Muchos incluso llegaron con sus familias por miedo a represalias, por parte de Nicolás Maduro.

Expectativas de intervención militar en Venezuela

En los últimos días, los medios internacionales y muchos analistas políticos han contemplado la idea de una intervención militar en Venezuela y esto ha desencadenado mucha discrepancia en las discusiones políticas y académicas en todo el hemisferio.

Valdría la pena analizar qué tan conveniente resultaría una intervención militar en Venezuela, podría terminar siendo desacertada ya que la intervención militar podría convertir a Maduro en “víctima” y, de esa manera, llevaría a darle mayor legitimidad a su gobierno.

Por otro lado, en las prácticas políticas de la región Latinoamérica esa no ha sido la tendencia histórica para la solución de crisis políticas y humanitarias en el hemisferio.

Toda confrontación armada perjudica a aquellos países involucrados en donde ésta se realiza y, necesariamente, la confrontación le pasaría factura al territorio colombiano; una intervención militar agudizaría la crisis que se vive con la migración de venezolanos a territorio colombiano.

La crisis de los derechos humanos, que se vive actualmente en Venezuela es catastrófica por parte de las fuerzas de seguridad y el involucramiento de las partes políticas de la dictadura actual violentos, por parte de las fuerzas de seguridad, pero también en el involucramiento los grupos armados progubernamentales en los ataques violentos en contra de los manifestantes de la oposición.

Los defensores y defensoras de los derechos humanos y las personas que trataban de obtener justicia por violaciones de estos derechos continúan siendo objeto de ataques y campañas de difamación, en un intento evidente de impedir su labor de defensa en los siguientes aspectos.

• Libertad de expresión
• Libertad de reunión
• Uso excesivo de la fuerza
• Detención y reclusión arbitrarias
• Sistema de justicia
• Presos y presas de conciencia
• Desapariciones forzadas
• Reclusión
• Derecho a la salud
• Derechos de las mujeres
• Derechos sexuales y reproductivos
• Personas refugiadas y solicitantes de asilo.
• Tortura y otros malos tratos