El gobierno de los Estados Unidos dio a conocer que estaba preparado para evitar que una nueva «caravana» de migrantes centroamericanos entre en el país, con el presidente Donald Trump anunciando en Twitter que más tropas habían sido enviadas a la frontera.
“Una gran cantidad de personas están subiendo desde México con la esperanza de inundar nuestra frontera sur. Hemos enviado refuerzos militares. Construiremos un muro humano si es necesario. Si tuviéramos un verdadero muro, ¡esto no sucedería!”, escribió Trump.
Las advertencias llegan mientras Trump preparaba el discurso sobre el estado de la Unión que pronunciaría ante el Congreso, en el que seguramente saldría a relucir su infructuosa batalla para financiar un muro en la frontera con México.
Los republicanos tienen que estar preparados «para hacer lo que sea necesario» para la seguridad fronteriza, habida cuenta de la oposición de los demócratas al muro, agregó.
Mientras tanto, la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, siguió los tuits de su presidente en un comunicado en el que afirmó que unos «2 mil han llegado al norte de México como parte de una ‘caravana’ que pretende cruzar la frontera hacia Texas. La entrada ilegal no será permitida y estamos preparados para prevenirla», agregó.
Trump pidió 5 mil 700 millones de dólares para construir un muro fronterizo, provocando un cierre parcial en el gobierno de 35 días, en un intento fallido de presionar a los demócratas para aprobar esa partida como parte de un acuerdo presupuestario.
El presidente amenazó con declarar la emergencia nacional y utilizar los fondos del Pentágono para financiar la construcción del muro si el Congreso sigue resistiéndose.
El domingo pasado en el Pentágono dijo que iba a mandar 3 mil 750 soldados adicionales a la frontera, con lo que el número de efectivos estadounidenses desplegados ascendería a 4 mil 330.
En los últimos años cientos de miles de migrantes que escapan de la pobreza y de la violencia en Centroamérica han cruzado ilegalmente la frontera de Estados Unidos, muchos de ellos pidiendo asilo para poder permanecer en territorio estadounidense.
Nielsen afirma que las caravanas «son el resultado del fracaso inexcusable del Congreso para financiar completamente una barrera física necesaria y la poca disposición para corregir normas obsoletas que actúan como imán de inmigrantes ilegales.
«Esta crisis no se solucionará hasta que no tengamos una seguridad fronteriza integral», concluyó.

A marchas forzadas

Mientras tanto, parte importante de la caravana que partió el pasado 15 de enero de Honduras, avanza a marchas forzadas, por lo que se estima que en próximas fechas se aglutinen cerca de 2 mil migrantes en la zona fronteriza de México con Estados Unidos, en la zona correspondiente de Texas, luego de que optaran por tomar la ruta de la carretera 57, que los llevó en un recorrido por San Luis Potosí, Monterrey y Coahuila, donde esperarán realizar los trámites correspondientes de asilo.
De acuerdo a las autoridades mexicanas, este avance de la caravana está conformada por 1 mil 880 personas, de las cuales mil 107 eran hombres, 345 mujeres, 259 niños, 163 niñas y 6 bebés; es decir, es muy diversa y resalta la presencia de menores en esta avanzada, la cual han señalado se conformó para evitar ser víctimas de los grupos criminales que los sueles extorsionar o secuestrar en su paso desde Centroamérica.
Este contingente de personas, en su mayoría, decidieron avanzar hasta Estados Unidos y rechazaron la propuesta del presidente Andrés Manuel López Obrador de recibir documentación para poder laborar durante un año, por lo menos, de forma legal en México.
Otros migrantes se quedaron en la ciudad de México esperando opciones laborales que les presentarán.

 

Llegan los primeros

Autoridades del estado de Coahuila reportaron la noche del martes el arribo del primer contingente, de casi 1 mil 600 personas.
De acuerdo al diario El Financiero, el gobernador Miguel Ángel Riquelme, dijo que los migrantes eran personas en busca de asilo, insinuando que todos habían expresado su intención de entregarse a las autoridades estadounidenses.

Aunque caravanas previas han preferido llegar a la ciudad de Tijuana, la relativamente abierta sección en la frontera alrededor de Eagle Pass, en Texas, sólo está bordeada por el río Bravo y carece de las largas secciones de barreras altas encontradas en Tijuana.
El Departamento de Estado de Estados Unidos indicó que algunos agentes de la Patrulla Fronteriza ya aprehendieron a algunos migrantes que cruzaron la frontera de manera ilegal durante la noche.
Riquelme expuso que los migrantes llegaron la tarde del domingo en 49 autobuses provenientes de las ciudades de Saltillo y Arteaga. Otro grupo más pequeño se dirigía al estado de Nuevo León.
Un albergue improvisado se montó para los migrantes en una fábrica maquiladora en desuso y las autoridades locales dijeron que se entregaron colchonetas y frazadas para dormir, así como alimentos y acceso a Internet inalámbrico.
Mientras tanto, 70 por ciento de los migrantes que ingresan a México por la frontera sur consideraron que correrían riesgo de regresar a sus países en Centroamérica, dio a conocer el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados.
De acuerdo con un monitoreo realizado entre el 21 y el 25 de enero, 36 por ciento de los migrantes señaló que su riesgo, además de la violencia, es el acceso a los derechos económicos, sociales y culturales (alimentos, trabajo, servicios de salud), mientras que 30 por ciento refirió como la principal causa la ausencia de acceso a estos mismos derechos.
En el área de Piedras Negras, la caravana fue escoltada por soldados y policías y se prevé que una segunda caravana más grande con varios miles de migrantes atraviese México pronto.

Una caravana más

Y precisamente, otra caravana que se desplaza por el sur de México está a punto de llegar a la capital del país.
El grupo conformado por ciudadanos hondureños, guatemaltecos, salvadoreños y nicaragüenses partió del estado de Puebla en al menos cinco autobuses y se dirige a la capital para alojarse en el albergue implementado en el estadio Jesús Martínez «Palillo», ubicado en la Magdalena Mixhuca, alcaldía de Iztacalco, informaron las autoridades del gobierno de la Ciudad de México.
A través de su cuenta de Twitter @OVIALCDMX, la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México informó que planea implementar un dispositivo de seguridad y vialidad, conformado por elementos de la agentes de proximidad, y de las policías Metropolitana, Auxiliar y de la Subsecretaría de Control de Tránsito que realizan cortes de circulación para proteger a los extranjeros, según reportó Azteca noticias.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana exhortó a los automovilistas a conducir con precaución y a transitar por la calzada Ermita Iztapalapa y Circuito Bicentenario, como alternativas viales. Se prevé que la caravana arribe a esta zona de la ciudad en unas horas por la calzada General Ignacio Zaragoza, provenientes del estado de Puebla, para llegar al estadio Jesús Martínez «Palillo», donde pernoctarán.