México.- Para muchas familias de México y Centroamérica la localidad de San Fernando, en Tamaulipas, les trae recuerdos no gratos, debido a que en agosto de 2010 ocurrió la matanza de 72 migrantes en esta localidad. El hecho del cual fueron culpados integrantes del cartel de “Los Zetas” no quedó aclarado debidamente, y a casi nueve años del hecho, otros 22 migrantes fueron bajados de un autobús, en características similares.
En 2010 los 72 ejecutados, 58 hombres y 14 mujeres, fueron en su mayoría inmigrantes provenientes de Centro y Sudamérica, asesinados por la espalda, para posteriormente ser apilados y puestos a la intemperie. Las primeras investigaciones señalaron que fueron asesinados porque luego de ser secuestrados, no pagaron el dinero que les exigían para dejarlos libres y también se negaron a formar parte del grupo criminal. Para el 8 de octubre de 2010, se habían reconocido 50 de los 72 cuerpos, 21 hondureños, 14 salvadoreños, 10 guatemaltecos, un ecuatoriano, y 4 brasileños. Posteriormente se supo que también había mexicanos entre los ejecutados
Un ciudadano ecuatoriano, quien denunció el hecho ante las autoridades cercanas, había sido reconocido como el único sobreviviente de la matanza, aunque el día 01 de septiembre de 2010 fue revelada la existencia de otro testigo hondureño,y cuatro días después, otro de nacionalidad salvadoreña, aunque las autoridades mexicanas aseveran que no existe evidencia de que fue testigo de los hechos.

El último caso

El pasado jueves un grupo de 22 hombres que viajaban en un autobús de pasajeros fueron secuestrados por individuos armados cuando el vehículo se dirigía hacia Tamaulipas, informaron hasta el domingo autoridades locales.
Un reporte de la policía investigadora señala que el secuestro se registró la tarde del jueves pasado cuando el autobús viajaba del puerto de Tampico hacia Ciudad Reynosa, fronteriza con la estadounidense McAllen.
Hombres armados a bordo de cuatro vehículos obligaron a detener el avance del autobús cuando recorría San Fernando, uno de los tramos carreteros más peligrosos del estado de Tamaulipas.
Cuatro individuos armados y con el rostro cubierto subieron al autobús y «bajaron a los pasajeros del sexo masculino, subiéndolos a los vehículos y retirándose del lugar con rumbo desconocido», señala el reporte de la policía.
El secuestro se registró cuando el autobús estaba a menos de 100 km de su destino, a donde según reportes de prensa llegaron 22 de los 41 pasajeros que originalmente abordaron.
Según autoridades, grupos criminales secuestran a hombres que viajan en carreteras para obligarlos a sumarse a sus filas.
En México hay más de 40 mil personas reportadas como desaparecidas, según cifras oficiales, muchas de ellas en medio de la violencia ligada al narcotráfico
Tamaulipas, fronterizo con Texas, Estados Unidos, es uno de los distritos que reporta el mayor número de desaparecidos.
En este estado actúan los carteles del Golfo y los Zetas, debilitados en los últimos años tras las captura de sus líderes, lo que ha propiciado el surgimiento de otros grupos criminales.

Más desaparecidos

El subsecretario de Derechos Humanos, Migración y Población de la Secretaría de Gobernación de México, Alejandro Encinas Rodríguez, aseguró que la desaparición de 19 personas en Tamaulipas podría estar ligado al tráfico de personas, aunque detalló que se está haciendo la investigación sobre los hechos por parte de la Secretaría de Seguridad y Participación Ciudadana (SSPC).
En breve entrevista al término del Encuentro de Comisiones Ejecutivas de Instancias Estatales de Atención a Víctimas, Encinas Rodríguez reconoció que hubo un hecho similar ocurrido el 21 de febrero en la carretera Monterrey-Ciudad de México, cuando dos autobuses de pasajeros fueron detenidos por organizaciones criminales y se llevaron otros 25 migrantes, quienes hasta el momento no han sido localizados.
Por lo anterior, dijo, se tendría un total de 44 personas desaparecidas hasta el pasado martes 12 de marzo, aunque también descartó que en el caso del autobús reciente haya estado custodiado por elementos de la Policía Federal.
Ese mismo día, el presidente Andrés Manuel López Obrador confirmó que las autoridades ya investigan lo ocurrido.
Confirmó que en el autobús viajaban personas extranjeras de origen centroamericano, y con este, en su gobierno ya suman dos casos de desaparición de migrantes.
Asimismo, pidió información a los gobiernos de Centroamérica y de Estados Unidos para conocer si tienen reportes de desaparecidos.
«Hoy lo tratamos en la mesa de seguridad, no hay indicios de que haya sido custodiado el camión, no hay información por la Policía Federal y queremos seguir investigando porque no queremos que se repitan casos lamentables y horrendos, como los de San Fernando», dijo.
En conferencia de prensa mañanera, el Mandatario ahondó que el testimonio del chofer indica que los detuvieron y no se conoce más del tema.
El Presidente reveló que hay dos casos más similares en este gobierno: «No es que desaparezcan, así cruzan la frontera para no ser registrados, ya van dos casos parecidos en esta administración, por eso estamos indagando pero no tenemos indicios de que en verdad hayan desaparecido. Estamos pidiendo información al gobierno centroamericano y estadounidense», mencionó el líder del Ejecutivo a 101 días de su toma de protesta como presidente de la República.
Destacó que, debido a las dudas que han surgido sobre este tema, solicitará al secretario de Seguridad de Tamaulipas, que ofrezca una conferencia para dar a conocer la información que se tiene sobre el caso.
Se limpiará al país de corrupción, así como al gobierno, sindicatos, organizaciones civiles, empresariales y universidades para que pueda prevalecer la transparencia, mencionó el presidente luego de ser cuestionado sobre las irregularidades legales en universidades públicas.
«Se limpiará cualquier organización, aunque sea autónoma. Estamos buscando un mecanismo de común acuerdo porque conviene la transparencia sin que se interprete como injerencia del gobierno», manifestó el presidente de la República.

Regreso al pasado

A pesar de que el municipio de San Fernando, estuvo ocupado por fuerzas federales y era foco de atención internacional por los escándalos suscitados a partir de la masacre de 72 migrantes en agosto de 2010 y siete meses después del hallazgo de 47 fosas clandestinas con 196 cadáveres de viajeros asesinados por Los Zetas, las desapariciones de personas continuaron.
Las carreteras no dejaron de ser peligrosas: la captura, retención y desaparición de pasajeros no cesaron pese a que la Marina y el Ejército, así como funcionarios de la Procuraduría General de la República (hoy Fiscalía General de la República) tenían presencia en la zona debido al levantamiento de los cadáveres.
Las investigaciones atribuyen a Los Zetas la masacre. Por aquel entonces el joven cartel, separado del Cartel del Golfo, controlaba desde Tamaulipas a Guatemala y su presentación en sociedad era sembrar el terror a base de matanzas. Con el paso de los meses se supo que la de San Fernando no fue una masacre aislada, sino el episodio más conocido de una larga lista de desapariciones que hoy continúan. En los ocho meses posteriores se descubrieron 196 cadáveres más enterrados en 47 fosas clandestinas solo en ese municipio de Tamaulipas.