Nuevo México.- Larry Mitchell Hopkins, que dirigía un grupo de milicianos que se dedica a apresar a inmigrantes en la frontera con México y fue arrestado el pasado sábado 20 de abril, confesó a las autoridades que su organización se entrenaba para asesinar al ex presidente Barack Obama, según trascendió el martes pasado.

De 69 años, el líder antiinmigrante aseguró a los agentes del FBI que su grupo de vigilantes, conocido como “Los Patriotas Constitucionales de EEUU”, había entrenado para matar a Obama, a la ex candidata presidencial demócrata Hillary Clinton y al multimillonario y filántropo George Soros.

El líder del grupo que captura inmigrantes indocumentados en la frontera sur del país, fue detenido el pasado sábado en Sunland Park (Nuevo México) “por ser un delincuente en posesión de un arma”, indicó la oficina del fiscal general estatal.

Su detención se produjo después de que este grupo, que se define a sí mismo como de “autodefensa”, publicara en los días previos vídeos en las redes sociales en los que se ve a varios de sus integrantes ordenando a familias migrantes, incluidos niños pequeños, que se sentaran en el suelo mientras llegaban agentes de la Patrulla Fronteriza. El grupo estableció su campamento cerca de la valla fronteriza y Hopkins había indicado que EEUU se ha construido sobre tres pilares: “Dios, armas y agallas”.

Compareció ante el juez instructor de su causa y se declaró no culpable de los cargos a los que se enfrenta por portar armas, alegando que ejerció a sus “derechos como estadounidense” para ayudar al país.