Su mujer, la actriz y modelo Gena O’Kelly (56), madre de dos de los cinco hijos de Chuck, sufre, desde hace seis años, no solo los terribles dolores de la artritis, también los agravados «por una mala praxis durante una resonancia magnética –denuncia el héroe de Walker, Ranger de Texas–. Antes de ese examen le aplicaron una inyección de gadolinium, un contrastante metálico muy tóxico que le dañó, según sus médicos, el sistema nervioso y renal. Siente el cuerpo ardiendo, y debe estar en reposo varios meses».
«Dejo todo. De ahora en adelante no haré más que mantener viva a Gena. Quiero que siga en el mundo, junto a mí y a nuestros hijos. Mi amor por ella es más fuerte que mi carrera, el dinero, cualquier otra cosa. Está enferma, sufre, y yo seré su custodio y su consuelo…» comentó el actor de artes marciales.