A un día del arribo de Luis Suárez y Lionel Messi a Barcelona, se vivieron momentos de tensión en el aeropuerto de El Prat en donde deberán llegar los futbolistas desde Ibiza. Es que en el estacionamiento de la terminal de vuelos privados están aparcados sus autos personales desde hace varios días.

Una llamada a la base aérea alertó a las fuerzas de seguridad del lugar después de recibir una advertencia sobre unas bombas que habían sido colocadas en los vehículos. Rápidamente acudió al estacionamiento un personal especializado en artefactos explosivos, acompañado de perros entrenados. Afortunadamente sólo se trató de una falsa alarma.

El argentino y el uruguayo están terminando sus vacaciones acompañados de familiares y amigos, entre ellos Cesc Fábregas, quien también acudió junto a su esposa Daniella Semaan y sus hijos.