Washington.- La cadena de tiendas Walmart, la mayor de Estados Unidos, anunció que dejará de vender munición para armas cortas tras los últimos tiroteos, como el que dejó 22 muertos en uno de sus grandes almacenes en El Paso (Texas), e instó al Congreso a restringir el acceso a las armas.
Es una situación compleja para la que no hay una solución simple, estamos tratando de tomar pasos constructivos para reducir el riesgo de que eventos como ese puedan volver a ocurrir», explicó el director ejecutivo de Walmart, Doug McMillon, en una carta enviada a empleados.
“El status quo es inaceptable», agregó.
Walmart, con sede en Bentonville (Arkansas), informó también de que no venderá más revólveres en Alaska, el único estado del país donde todavía lo hace.
Por otro lado, solicitará a sus clientes que no lleven armas a la vista en sus establecimientos en los estados donde se permite portarlas.
Asimismo, McMillon remarcó que el «Congreso y el Gobierno deben actuar».
“Instamos a los líderes de nuestra nación a avanzar y fortalecer el acceso a los controles de antecedentes y retirar las armas de aquellos a quienes se ha determinado suponen un peligro inminente», dijo el ejecutivo.
No obstante, la cadena comercial seguirá ofreciendo a la venta armas largas, como rifles, y munición para ellas.
“Tenemos un largo legado como empresa que sirve a cazadores y deportistas responsables, y vamos a seguir haciendo eso», indicó McMillon al explicar la decisión.

“Entendemos ese legado (…) y nuestra influencia como el mayor minorista del mundo y la responsabilidad que viene con ello», subrayó.