La actual crisis migratoria ha llevado a las autoridades gubernamentales a emprender medidas extremas en el contexto migratorio que se agudiza cada dia más.

Múltiples factores han impulsado la movilidad humana a lo largo de la historia, sin duda que el anhelo de tener mejores condiciones de vida y oportunidades para tener una vida digna es el motor inicial de muchos en el fenómeno del flujo migratorio de los últimos dos años.

La migración, como consecuencia de las condiciones desiguales en el desarrollo económico de los países, prolonga siendo un fenómeno constante en el mundo; sin embargo, pese a los grandes esfuerzos por regular el flujo migratorio, los resultados no han sido placenteros, los controles implantados han sido extremos e incluso inhumanos y crueles.

Los migrantes indocumentados son vulnerables a los abusos físicos, psicológicos y sexuales por parte de los traficantes, de ciudadanos, autoridades e incluso de leyes exageradas que solo fatigan el largo y sufrido camino.

Las personas necesitadas y valientes que deciden migrar, inician un calvario desde que comienzan su partida en el lugar de origen, hasta llegar a las fronteras: sur de México.

Algunas de las nuevas reglas y programas establecidos gozan de insensibilidad ya que Se les niegan derechos elementales como seres humanos y derechos básicos como trabajadores; se les suspenden derechos esenciales que son innatos para cualquier ser humano.

Los inmigrantes, que deciden salir no solamente sufren por el hecho de tener que abandonar su tierra, su país, sus familiares, sus costumbres de cultura, pasan por un cambio social y cultural.

El choque de cultura que se enfrenta ese cambio drástico y profundo hacia una nueva sociedad diferente que generalmente está llena de un alto grado discriminación colectiva para el recién llegado.

La lista de las violaciones y atropellos a los derechos humanos de los migrantes no documentados, es tan grande y van desde la cacería humana, la humillación a las personas, maltratos de la autoridad, tortura física y psicológica, desaparición por parte de traficantes, tratos crueles y degradantes, detención y hasta la violación al derecho a la vida.

El inmigrante indocumentado se enfrenta con diversas maneras de violaciones a los derechos humanos, a pesar de ser declarados universales, incondicionales e personales por parte de muchos estados.

Ello se enuncia en: actitudes racistas y xenofóbicas de algunos sectores de la sociedad en donde sufren discriminación laboral, salarios en donde son explotados por el hecho de no tener papeles.

Agregándoles al abuso por parte de las autoridades migratorias; se enfrentan a la falta de diversos servicios públicos; falta de asistencia social.

Otra situación alarmante de violación de derechos humanos en la migración es el tráfico de algunas mujeres que son obligadas a entrar al mundo de la prostitución.

Todas estas paupérrimas condiciones para la comunidad inmigrante se agrava con la aplicación de leyes aniquiladoras en contra de mermar cada dia más las posibilidades de un futuro mejor.

Todas estas realidades de menosprecio, discriminación y exclusión hacen del inmigrante un ciudadano que limite a desarrollarse para aportar más al pais.

Así mismo matizan la atmosfera de injusticias y violaciones a los derechos humanos de los más desposeídos y de los que tiene voz pero no pueden alzarla para hacerse escuchar.