Por Miguel Mejía H.

Texas.– Un grupo conformado por 17 migrantes originarios de Guatemala y México decidieron usar una estrategia bélica para pasar inadvertidos y lograr su cometido de ingresar ilegalmente: a través del camuflaje, por tal motivo se disfrazaron de militares, pero fueron atrapados.

Fue el pasado miércoles 23 de octubre cuando se hizo público su arresto.

Se informó que los 17 migrantes fueron detenidos en la frontera de Ojinaga, Chihuahua (México), con Presidio, Texas. Agentes de la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos, asignados a la estación de Presidio, Texas, los aprehendieron al realizar un operativo en los acantilados del cañón de las montañas de Chianti.

Esta zona se considera como muy desolada, agreste, desértica, y que implica muchos peligros para los inmigrantes, quienes pueden perder la vida en su intento de cruzar la región.

El jefe del Sector de la Patrulla Fronteriza en este sector, Mateo Hudak, destacó la labor de los agentes, por “su capacidad de navegar como expertos a través de tal terreno accidentado y detener a estos individuos, dice mucho del carácter y la dedicación de nuestros agentes para mantener a nuestras comunidades seguras”, según declaró a los medios de comunicación.

“Incluso en algunas de las zonas más escarpadas y desoladas del oeste de Texas, puede encontrar a nuestros agentes que llevan a cabo sus tareas de cumplimiento de la ley y defienden los valores fundamentales de la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos”, agregó.

Los agentes de la Patrulla Fronteriza apoyados con vehículos todo terreno (ATV), estaban realizando tareas normales de vigilancia, cuando se encontraron con rastros de presuntos inmigrantes ilegales cerca del Río Grande al oeste de Presidio, Texas.

Finalmente, los agentes encontraron a los 17 migrantes aproximadamente 13 millas del río en una zona remota de las montañas de Chianti. Todos los detenidos habían ingresado ilegalmente a los Estados Unidos, provenientes de Guatemala y México, según informó Hudak, aunque se reservó los nombres.

En esta zona, los agentes fronterizos patrullan 517 millas de la frontera suroeste, un área que se extiende desde Sierra Blanca, Texas, para Sanderson, Texas, en frontera con el estado de Chihuahua, México.

El sacerdote de la Casa del Migrante de Ciudad Juárez, Javier Calvillo Salazar, alertó hace apenas unos días, a un año del éxodo hacia Estados Unidos, los mayores riesgos a los que se pueden enfrentar los migrantes al tratar de huir de los militares de la Guardia Nacional y buscar zonas más alejadas y peligrosas para cruzar la frontera.

En la imagen difundida por las autoridades estadounidenses se observa a los migrantes, que son adultos pero también menores de edad portando mochilas, también camuflajeadas, y un galón de agua, así como trajes oscuros y otros camuflajeados para tratar de pasar sin ser vistos, lo que al final no resultó.