El fabricante sueco de mobiliario Ikea pagará una indemnización de 46 millones de dólares a los padres de un niño de dos años que murió aplastado por una cómoda de esa marca, anunciaron los abogados de la familia de la víctima.
Jozef Dudek murió en mayo de 2017 en su casa en California después de que le cayera encima una cómoda inestable de la línea Malm fabricada por la compañía sueca, que había sido parte de un llamado a revisión masivo un año antes por varias denuncias de accidentes similares.
Los padres del niño demandaron a Ikea en 2018, acusando a la empresa de no “tomar las medidas adecuadas para mejorar la seguridad y estabilidad de sus cómodas”, dijo el bufete Feldman Shepherd en un comunicado.