AGENTE DE LA DEA RECONOCE CONFORMACIÓN DE CÁRTELES ESTADOUNIDENSES

Por Miguel Mejía H.

Arizona.- En Estados Unidos operan cárteles domésticos para la distribución de drogas, que son bandas que pasaron de trabajar de la mano con los cárteles mexicanos y colombianos a ser sus socios, cuyo crecimiento ha sido de forma paralela al consumo y distribución de drogas sintéticas como el fentanilo en la Unión Americana.

Lo anterior fue reconocido por un funcionario de alto rango de la Administración Antidrogas (DEA, por sus siglas en inglés). Polo Ruiz, quien es agente especial de dicho organismo y que está asentado en la oficina de Arizona, ubicada a pocos metros de la frontera con México.

El funcionario reconoció lo anterior al otorgarle una entrevista al periodista Jesús Esquivel (corresponsal de la revista mexicana Proceso), donde éste último resalta que es la primera vez que alguien en la estructura de la DEA reconoce la existencia de cárteles estadounidenses o a lo que se asemejen.

“Todos los días mueren, por sobredosis de drogas (en su mayoría sintéticas), unas 137 personas”, le informó el funcionario al periodista. “El consumo de fentanilo es la causa principal de las muertes por sobredosis. Enfrentamos con mucha fuerza la demanda de drogas sintéticas, por ello tenemos iniciativas que se enfocan en los cárteles domésticos”, aseveró.

A continuación es cuando reconoce que la distribución de drogas se realiza por la operación de cárteles locales. “¡Definitivamente sí!” operan esas organizaciones, dice y agrega: “Muchas de estas organizaciones construyeron sus negocios en la parte norte del país y tienen gente en la parte sur, que colinda con México, para operar. Las ponen a cargo del transporte y de otros aspectos de logística”.

No obstante, resalta que esa modalidad de agrupaciones apenas tienen entre cuatro y cinco años ya estructuradas, lo cual tiene su origen en que pandillas y clubes de motociclistas que trabajaban para las organizaciones mexicanas se conformaran en cárteles para controlar los canales de distribución.

“Cuentan con gente (en el sur de Estados Unidos) para mover las drogas –que le compran a granel a los cárteles mexicanos– y tienen el control de los territorios. Algunas pandillas y otros grupos criminales son los cárteles domésticos que enfrenta la DEA”, mencionó y comparó con la misma situación en que se encontraron los cárteles mexicanos en la década de los ochentas para negociar con los cárteles colombianos para distribuir en Estados Unidos, ahora las agrupaciones locales negocian con los mexicanos para comprar a granel (en grandes cantidades) drogas para su distribución.

“Estas organizaciones que controlan las ciudades y poblaciones como Los Ángeles, Nueva York o Chicago son pandillas que dominan las áreas donde se venden y distribuyen las drogas”, afirmó Polo Ruiz.

El surgimiento de dichos grupos, destacó, es por el creciente consumo del fentanilo, ya que es una droga muy fácil de elaborar, distribuir, ocultar y es económica.

“La gente en los suburbios obtiene el fentanilo de los cárteles domésticos. Lo hemos visto en las ciudades y suburbios donde el problema se concentra en criminales millonarios, los que tienen mucho dinero en efectivo.

“Por ejemplo, en el centro de Los Ángeles la gente adicta que busca crack o metanfetaminas, las adquiere de los cárteles domésticos”, indicó.

Hell Angels y Los Bandidos

La denominación como cárteles domésticos surge cuando la DEA ha tenido que actuar a petición de autoridades locales, como alcaldes, para combatir a dichos grupos que empiezan a generar problemas. Al ser cuestionado sobre qué organizaciones tenían consideradas en dicha denominación y directamente respondió que a los Hell Angels y Los Bandidos, que tienen su origen en clubes de motociclistas y que en la actualidad se ha detectado que trafican metanfetaminas.

“Al hacer un repaso de la breve historia de lo que ahora son cárteles estadunidenses, Ruiz recuerda que hace 10 o 15 años esos clubes de motociclistas traficaban efedrina, cuando este enervante era legal y se vendía en las farmacias”, señala el reportaje.

“Ahora lo que tenemos es una epidemia de laboratorios clandestinos controlados por los cárteles domésticos”, indicó.

El fentanilo, que es un ingrediente para la elaboración de las metabfetaminas es de fácil adquisición fuera de Estados Unidos.

El funcionario de la DEA señala que si bien los cárteles domésticos han ido creciendo y fortaleciéndose, los cárteles mexicanos como el Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el de Sinaloa, continúan teniendo hegemonía en la mayoría de los 50 estados de la Unión Americana, por lo que ambos cárteles la traen y los grupos domésticos se encargan de la distribución.

“La logística para mover las drogas se hace dentro de los vecindarios, de pueblos y ciudades conectadas con otras ciudades. Al hacerlo, los cárteles domésticos consiguen duplicar el precio del cargamento y cuentan con sus propias células de distribución.

“En cualquier gran ciudad que se visite se puede notar que una pandilla en particular tiene el control, tiene los métodos adecuados para comunicarse con sus socios mexicanos al sur de la frontera.”

El control

Respecto a cuál agrupación es la que tiene mayor control en el país, Polo Ruiz dijo que la respuesta se tiene que dar a nivel regional para que se pueda entender. “En Chicago están los Gangsters Disciples, que mandan sobre las pandillas callejeras, por ello se han adueñado de las ciudades.

“La conexión está entre los líderes de los Gangsters Disciples y los líderes del Cártel de Sinaloa, que les venden el producto.

“Los cárteles domésticos les compran la mercancía a los mexicanos y venden la droga de manera independiente en Estados Unidos –sin que el precio de los enervantes sea impuesto por los primeros– y además distribuyen. Eso mismo que ocurre en Chicago está pasando en Nueva York y en Los Ángeles. El más grande en el sur de California es el cártel Calle 18.”

En Nueva York dice que opera varias apandillas tradicionales, pero por el momento ninguna está por encima de la otra.

“A escala regional y pese a que geográficamente los cárteles estadunidenses les han arrebatado a los mexicanos algunos territorios y ciudades de tránsito y gran consumo, no han podido apoderarse de estados clave para el narcotráfico, como Arizona”, donde continúa el predominio del cártel de Sinaloa, comandado por Ismael “el Mayo” Zambada y los hijos de Joaquín “el Chapo” Guzmán.

A continuación, Jesús Esquivel destaca como la administración del presidente Donald Trump ha lanzado la intención de denominar a los cárteles mexicanos como grupos terroristas para reajustar su política de seguridad en la materia, ante lo cual Polo Ruiz enfatiza de que la DEA lo que busca es la reducción de la violencia en el territorio y un descenso en la distribución de las drogas, más porque los cárteles domésticos están involucrados en el envío de armas de fuego hacia México, lo que genera que la escala de violencia al sur de la frontera continúe escalando.