Más allá de que sostiene sus sesiones de entrenamiento, hecho que quedó probado en la foto que publicó ayer su hermana, y de que difunde mensajes de concientización en sus redes sociales (como cuando les enseñó a sus hijos a lavarse las manos), el delantero, de 35 años, tuvo un gesto con Portugal que conmovió a todo el país.

El atacante de la Vecchia Signora, con asistencia de su representante y compatriota Jorge Mendes, donó el material para equipar dos salas completas de terapia intensiva en el hospital Santa María de Lisboa, con diez camas cada una, respiradores y monitores cardíacos.

Pero la solidaridad de CR/ también viajó hacia Porto, donde hizo entrega de 15 camas de UTI con los correspondientes respiradores y tecnología de última generación al hospital San Antonio.

“Queremos agradecer a Ronaldo y a Mendes por esta iniciativa tan útil en un tiempo en el que el país nos necesita a todos”, rezó el comunicado del último centro médico citado, que reconoció la actitud del astro y su apoderado.