De acuerdo al tabloide ExpressMeghan tiene la opción de adoptar el mismo apellido que la reina Isabel II y el príncipe Felipe de Edimburgo eligieron para transmitir a sus descendientes ya en 1952. Si bien la mayoría de los miembros de la familia real usan tradicionalmente sus títulos como apellidos, a los herederos de la monarca se les ha otorgado el derecho de usar Mountbatten-Windsor cuando sea necesario.

Meghan Markle adoptó el apellido Sussex cuando se casó con el príncipe Harry en una pomposa ceremonia en la Capilla de San Jorge, en Windsor, en mayo de 2018 y se convirtió oficialmente en la duquesa de Sussex.

Sin embargo, la ex actriz estadounidense, de 38 años, tendría que adoptar un nuevo apellido después de acordar con la familia real que ella y su marido ya no usarán sus títulos reales en calidad oficial.