A medida que China se alivia de su crisis de coronavirus, está siendo firme con ciertas medidas represivas en Wuhan; que oficialmente prohíbe a los residentes comer animales salvajes. Además, a los granjeros chinos ahora se les paga en efectivo para dejar de criar animales exóticos.

El miércoles (20 de mayo), los funcionarios anunciaron la prohibición en la ciudad de Wuhan, que alberga a unos 11 millones de personas y fue el primero en reportar una infección el otoño pasado. Las medidas represivas llegan después de las crecientes presiones para que la nación controle el comercio ilegal de vida silvestre, que mucha gente dice que es la culpable de la pandemia, que ha matado a más de 320,000 personas.

Además, la ciudad también prohibió toda caza de animales salvajes dentro de sus límites, declarando virtualmente a la región “un santuario de vida silvestre”, con la única excepción de la caza autorizada por el gobierno para “investigación científica, regulación de la población, monitoreo de enfermedades epidémicas y otras circunstancias especiales”.