Honduras.- Seis presas murieron y dos resultaron heridas el sábado pasado durante una pelea en una cárcel para mujeres cercana a Tegucigalpa, la capital de Honduras.

El enfrentamiento se registró en la Penitenciaria Nacional Femenina de Adaptación Social (Pnfas), ubicada en el extremo norte de Tegucigalpa, al parecer, por una lucha por territorios entre pandillas rivales.

Las víctimas mortales, según medios locales de prensa, eran miembros de la Mara Salvatrucha (MS13), una de las pandillas más peligrosas que mantiene una lucha por territorios con el Barrio 18.

Las víctimas fueron identificadas como Wendy Yolanda Salinas Álvarez, Lisseth Abigaíl Moreno Carranza, Margarita Elizabeth Gómez Díaz, Gilda Janeth Ruiz, Karla Joselyn Vallecillo y Patricia Nicole Velásquez.

Por medio de audios que enviaron a sus familiares, reclusas pedían auxilio y avisaron del incendio y muerte de sus compañeras.

Otras dos identificadas como Ingrid Yamilet Ruiz Colindres y Nancy Paola Correa resultaron heridas.

Se conoció que Salinas Álvarez, Moreno Carranza, Gómez Díaz y Gilda Yaneth Ruiz ingresaron el pasado 21 de mayo en la cárcel, por ello estaban en el gimnasio adonde según las autoridades del Instituto Nacional Penitenciario INP hacen la cuarentena para evitar contagios de Covid-19 al resto de la población.

Las otras dos reclusas que murieron fueron encontradas en el hogar 1 de sentenciadas que pertenece a la Casa Cuna.

En informe oficial de las autoridades de la PNFAS establece que a las 10:00 pm del sábado se inició un incendio en el área del dormitorio de preliberación adonde se encontraba en aislamiento la interna Evelin Yulisa Aguilar Castro con su hija de 15 días de nacida, quienes fueron rescatadas.

Al respecto, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas de Derechos Humanos (Oacnudh) lamentó el fallecimiento de las reclusas y pidió a las autoridades realizar una investigación para judicializar a los responsables.

Las autoridades de Honduras deben realizar “una investigación exhaustiva, imparcial, independiente y efectiva”, con el propósito de identificar y sancionar a las personas responsables del asesinato de las seis reclusas, indicó la Oacnudh.

La investigación además debe garantizar “la reparación integral y efectiva de las víctimas y sus familiares, así como la adopción de garantías de no repetición de los hechos”, añadió.
La ONU destacó que el Estado de Honduras se encuentra en “una posición especial de garante de los derechos” de las personas privadas de libertad o bajo custodia en centros de detención.

Según cifras de la Alianza hondureña por los Derechos Humanos, el 30.3 % de las mujeres recluidas en Honduras tiene una condena, mientras que el resto permanece en prisión sin sentencia.

Solo 269 (30.3 %) de las 887 mujeres presas en Honduras cuentan con una condena, de acuerdo a un informe de la Alianza, que aglutina a tres organizaciones defensoras de esos derechos.