Idaho.- En un accidente aéreo ocurrido el domingo pasado murieron ocho personas, incluido el golfista de la PGA Sean Fredrickson, su hijo y dos hijastros. Su esposa, April, fue quien confirmó la noticia en entrevista con medios locales.

Fredrickson claramente dejó un impacto duradero en muchas personas que lo conocieron como un monumento en su lugar de trabajo se creó poco después de que las noticias de su fallecimiento comenzaron a hacerse públicas.

Fredrickson dirigió el Oswego Lake Country Club en Oregon. Se reunió una colección de flores y fotos en la propiedad para honrar su legado. El club de campo proporcionó una declaración sobre su muerte, calificándola de “devastadora” después de enterarse de la noticia.

“Su espíritu positivo y alegría por el juego de golf fue contagioso”, explica el comunicado. Dijeron por encima de todo lo demás, que era un “esposo, padre y amigo tremendo”.

Fredrickson, quien recibió el honor de Profesional del Año de la PGA en 2019, estaba en un avión operado por Brooks Seaplane desde Couer d’Alene, Idaho. La carta indica que opera frecuentemente sobre el lago. En él había cinco pasajeros y un piloto. El naufragio fue descubierto aproximadamente a 125 pies bajo el agua ya que el departamento del sheriff anticipa que no hubo sobrevivientes.

Hablando con KPTV, la esposa de Fredrickson dijo que todos estaban muy emocionados de estar en el viaje y que todos murieron haciendo lo que amaban porque amaban “estar juntos”. Ella habló muy bien de su esposo, diciendo que no conocía a nadie a quien no le gustara. “Él solo tenía una personalidad contagiosa. Siempre quise cuidar a todos los demás”.

Hablando de sus hijos que estaban con Fredrickson, April dijo que su hija tenía 15 años y que “amaba la vida”. Su hijo, Quinn, tenía 11 años y era su “mejor amigo”. También perdido en la tragedia estaba el hijo de Fredrickson, Hayden, quien April dijo que acababa de recibir su licencia, que tenía novia y que en toda su vida fue “increíblemente bueno”.

La escena del accidente seguirá siendo investigada por la FAA y la Junta Nacional de Seguridad del Transporte.

Por su parte, la Oficina del Sheriff comunicó el lunes que “los informes iniciales indican que había un total de ocho pasajeros y tripulantes en los dos aviones (que se accidentaron), pero se está todavía verificando”. En ese momento se estaban rescatando los primeros cuerpos.

Uno de los aviones involucrados era un hidroplano que hacía paseos a turistas. Llevaba cinco pasajeros, cuatro de los cuales eran Fredrickson con sus chicos, además del piloto, indicó en una rueda de prensa Ryan Higgins, del departamento del sheriff. El otro avión era un Cessna, que en principio llevaba dos personas a bordo.