Por Fanny Roca

Vanessa Guillén nació el 30 de septiembre de 1999, era de ascendencia mexicana.

Sus padres son originarios de Zacatecas, México. Según el relato de su hermana Guadalupe, en conferencia de prensa; ella soñaba desde los 10 años de edad con pertenecer al Ejército de los Estados Unidos.

La joven que falleció a los 20 años de edad estudió en la preparatoria César Chávez, en Houston. Era amante de los deportes, sus familiares expresaron que amaba correr, pero siempre ha sido ávida sobre los deportes y en el aprendizaje una joven que disfrutaba estudiar. Se graduó de la Escuela Preparatoria César E. Chávez en 2018 en el 15% superior de su clase. Se unió al Ejército de los Estados Unidos como 91F (reparador de armas pequeñas / artillería) en junio de 2018.

En los últimos meses de su preparatoria, se inscribió en el servicio militar, a los 18 años de edad. Fue enviada primero a South Carolina y después a Virginia. Más tarde fue destacada en Fort Hood, a 170 millas al sur de Dallas. Fue asignada al Tercer Regimiento de Caballería.

Unas semanas antes de la desaparición, Vanessa le conto a su familia que estaba siendo acosada sexualmente en la base militar de Fort Hood muchas veces mientras ella salía a correr con un sargento cuya identidad no exteriorizó. De la misma forma manifestó que no podía dormir debido a las incomodidades que le generaba la situación que estaba pasando.

Por lo que su madre le pidió que presentara una denuncia, Vanessa Guillén eligió no hacerlo por temor a las represalias.

“Mi hermana tenía mucho miedo de reportar el acoso, porque nadie la escucharía, al igual que las demás mujeres del hashtag “I am Vanessa Guillen”. Ellos se toman el acoso y el abuso sexual como una broma. No les importa,” expresó.

Ahora, la familia Guillen está intentando aprobar una ley homónima para proteger a las mujeres en el ejército que estén sufriendo acoso y abuso sexual.

Fecha trágica.

Vanessa desapareció a la 1 de la tarde del 22 de abril de 2020 en el estacionamiento del cuartel general del Escuadrón de Ingenieros Regionales en Fort Hood, un puesto militar estadounidense con una extensión cercana a los 880 km² — equivalente a 340 mi²— entre los condados de Coryell y Bell en el centro de Texas, entre las ciudades de Waco y Austin, base del 3.a División de Infantería y la 1.ª División de Caballería, así como de otras unidades.

Fue vista por última vez con una camisa negra y pantalones morados tipo fitness. Sus pertenencias personales: cartera, placa de identificación militar y las llaves de su coche, se encontraron en la sala de armas donde la soldado había estado el día su desaparición.

La desaparición y fallecimiento de la Soldado Especialista, Vanessa Guillen, ha provocado diálogos sobre el acoso y abuso sexual en el ejército. Durante las vigilias organizadas en honor a Guillen muchas mujeres veteranas brindaron testimonios de acoso sexual y de violaciones dentro del desarrollo de su carrera militar.

Según datos proporcionados casi un cuarto de todas las mujeres en el ejército ha experimentado acoso sexual y más de 20,000 soldados sufrieron abuso sexual en el año fiscal 2018.

Vanessa Guillén viene de una familia donde las mujeres son fuertes. Su madre, Gloria Guillén, ha elevado su voz clamando justicia para su hija.

Frente a la base militar de Fort Hood ha estallado su voz: “Yo no puedo más con las mentiras de estos miserables, porque son gente miserable”, ha dicho Guillén, “son unos malditos maniáticos”.

Sus hermanas, Mayra y Guadalupe, han dicho que tenían una relación muy cercana con Vanessa. Se mensajeaban varias veces al día, compartían planes y sentimientos.

“Vanessa Guillén no se merecía esto. Pero los que hicieron esto, tengan la seguridad de que no descansaremos hasta verlos tras las rejas”, dijo Guadalupe Guillén, el 1 de julio.

Actualmente la familia de la joven asesinada exige una investigación del Congreso, así lo expresaron durante una rueda de prensa frente al memorial de la Marina en Washington y su abogada, Natalie Khawam, pidió una ley que proteja a los soldados de las fuerzas militares del acoso y la agresión sexual.

Vanessa fue vista por última vez ese 22 de abril a la 1 de la tarde en el estacionamiento del cuartel general de Escuadrón de Ingenieros Regionales en Fort Hood (Texas).

El jueves pasado, la abogada de la familia le dijo a la cadena CNN que la soldado fue golpeada con un martillo hasta que le provocaron la muerte en la armería donde trabajaba en la base militar Fort Hood.

Natalie Khawam, abogada de la familia Guillén, aseguró que el cuerpo de la joven de 20 años fue extraído de las instalaciones militares por su asesino. Khawam citó información que le proporcionaron investigadores del Ejército encargados del caso.