EL TEMOR DEL RETORNO A CLASES

Por Fanny Roca

Debido al difícil ambiente que domina en todo el mundo y las diferencias existentes de diferentes opiniones, son muchos los países que se encuentran en períodos distintos con respecto a la decisión de cómo y cuándo se deben retornar las escuelas.

Este tipo de disposiciones suelen tomarlas los gobiernos estatales o nacionales, a menudo en colaboración con las autoridades locales. El presidente Donald Trump ha elevado sus exigencias y ejerce más presión para que las escuelas públicas vuelvan a funcionar, amenazando con retener los fondos federales de aquellos que no reanudan las clases en persona.

La vida actualmente con la pandemia del COVID-19 es difícil para las madres, los padres y los niños. La vuelta a la escuela es una fase importante pero seguramente ustedes y sus hijos se harán muchas preguntas al respecto.

La gran interrogante que tienen los millones de padres de familia en este momento es cómo los estudiantes pueden regresar con seguridad a la escuela durante el COVID-19.

Según las recomendaciones de la American Academy of Pediatrics (AAP) dice que los niños aprenden más cuando están en la escuela. Sin embargo, para volver a la escuela se deben establecer ciertas medidas para mantener seguros a los estudiantes y al personal.

Las directrices de la AAP están basadas en lo que los pediatras y especialistas en enfermedades infecciosas saben sobre el COVID-19 y los niños. Hasta ahora la evidencia sugiere que los niños y los adolescentes son menos propensos a tener síntomas o enfermarse de gravedad de la infección. También parece que son menos propensos a infectarse o a propagar el virus.

Es responsabilidad del gobierno y los distritos escolares que las escuelas solo se reaperturen cuando esté garantizada la seguridad de los estudiantes. El regreso a las aulas será muy distinto a lo que tú y tu hijo estuvieran acostumbrados antes de la crisis. Es posible que las escuelas reabran durante un periodo de tiempo y luego deban tomar la decisión de cerrarlas de nuevo temporalmente, dependiendo de la disminución o un aumento de contagios.

Para los niños y sobre todo los más pequeños la situación será más difícil ya que deberán de enfrentarse con el estrés de la crisis actual de manera diferente a la tuya.

LO QUE LAS ESCUELAS PUEDEN HACER PARA DISMINUIR EL RIESGO

Para mantenerse seguros, existen algunas medidas que las escuelas deben tomar para ayudar a prevenir la propagación del COVID-19. La siguientes son algunas de ellas:

Distanciamiento físico
• La meta debe ser permanecer por lo menos a 6 pies (2 metros) de distancia para ayudar a prevenir la propagación del virus que causa el COVID-19. Sin embargo, separar los pupitres (escritorios) por lo menos a 3 pies (1 metro) de distancia y evitar contacto cercano pueden tener casi los mismos resultados, especialmente si los estudiantes usan cubiertas de tela para la cara y no tienen síntomas de enfermedad.
• Los maestros y el personal, que probablemente corren mayor riesgo de contagiarse del COVID-19 de otros adultos que, de los niños en la escuela, deben mantenerse a una distancia de 6 pies (2 metros) entre sí y de los estudiantes lo más posible. Los profesores y el personal también deben usar cubiertas de tela para la cara y deben limitar reuniones en persona con otros adultos.
• En lo posible, debe hacerse uso de espacios exteriores para la instrucción y las comidas. Los estudiantes también deben disponer de suficiente espacio para mantenerse a distancia durante el ejercicio y otras actividades.
• Lavarse las manos con frecuencia con agua y jabón es importante para todos. Además, todos los adultos deben usar cubiertas de tela para la cara. A los estudiantes de preescolar y de primaria les puede servir usar mascarillas si no se tocan mucho la boca y la nariz. Los estudiantes de escuela media/secundaria deben usar mascarillas o tapabocas, especialmente si no pueden mantenerse a una distancia sana.

Cambios de salón de clases

Para ayudar a limitar el contacto fuera del salón de clases, las escuelas pueden:
• Hacer que los profesores/maestros cambien de salones de clases, en lugar de que los estudiantes se congreguen en los pasillos entre periodos/clases.
• Dejar que los estudiantes almuercen en los pupitres o en grupos pequeños al aire libre en lugar de comedores abarrotados/concurridos.
• Dejar las puertas de los salones de clases abiertas para ayudar a evitar el uso de las perillas y superficies de alto contacto.
• Chequeo de temperatura y pruebas.
• Hacer pruebas del COVID-19 a todos los estudiantes puede no ser posible en la mayoría de las escuelas. Tomarles la temperatura a los estudiantes en la escuela no siempre es posible. Las escuelas deben establecer maneras para identificar a los estudiantes que tengan fiebre u otros síntomas de enfermedad.
• También pueden recordarles a los estudiantes, profesores y personal que se queden en casa si tienen fiebre de más de 100,4 grados Fahrenheit (38 grados Celsius) o algún síntoma de enfermedad.
• Limpieza y desinfección. Las escuelas deben estar preparadas para cumplir con las pautas de los CDC para limpiar y desinfectar de forma correcta los salones de clases y las áreas comunes.

Autobuses, vestíbulos/pasillos, comidas y patios de recreo

Debido a que estos son lugares muy concurridos, las escuelas pueden:

• Designar asientos a los que viajan en bus y pedirles que usen cubiertas de tela para la cara en el autobús. Las escuelas deben recomendar a los estudiantes que pueden llegar a las escuelas por otros medios a que tomen esas opciones.
• Marcar los pasillos y escaleras con flechas en el piso que indiquen el sentido/dirección para caminar para disminuir las aglomeraciones en los pasillos.
• Se deben exhortar las actividades al aire libre, así que se les debe permitir a los estudiantes el uso del patio de recreo en grupos pequeños.
Volver a la escuela durante la pandemia del COVID-19 podría no sentirse normal, por lo menos por algún tiempo. Pero tener planes establecidos puede ayudar a mantener seguros a los estudiantes, las familias y el personal.
Las escuelas también deben estar preparadas para cerrar nuevamente y revertir de forma temporal al aprendizaje a distancia si se presentan nuevas oleadas de la infección por COVID-19.