WASHINGTON— FWD.us publicó un informe nuevo, La restricción de la inmigración, que se enfoca en el ataque implacable de la administración Trump contra un quebrantado sistema migratorio. Más que nunca, el pueblo estadounidense cree que la inmigración es beneficiosa para los Estados Unidos. Los economistas coinciden en que la inmigración es vital para la creación de empleos, el crecimiento económico y la competitividad global. A pesar de esto, el presidente Trump ha sostenido un ataque desenfrenado contra el sistema migratorio estadounidense desde sus primeros días en el cargo. Desde que el presidente Trump asumió la presidencia, cientos de acciones regulatorias y cambios en las políticas han contribuido a una reducción del 50% en los niveles de inmigración, negándole oportunidades a millones de personas y destruyendo familias estadounidenses.

Desde 2016, la administración Trump ha realizado cientos de cambios de normas y políticaspara dificultar que los inmigrantes que ya están en Estados Unidos contribuyan al país, y para hacer que el proceso de inmigración a Estados Unidos sea más restrictivo y oneroso para futuros inmigrantes que buscan venir al país. Estos cambios costosos y, en gran medida, impopulares incluyen la restricción de un procesamiento expedito de la ciudadanía paralos inmigrantes en el ejército y los cónyuges de los ciudadanos, someter las solicitudes de rutina a un escrutinio excesivo,desmantelar el sistema de refugiados y aumentar los costos de las solicitudes legales de inmigración en cientos de dólares. Las restricciones han contribuido a una reducción del 50% en los niveles de inmigración en comparación con cuando el presidente Trump asumió el cargo y prácticamente han cerrado la mayoría de las vías de inmigración para el resto del 2020.

Además de destruir la vida de millones de inmigrantes, las restricciones de esta administración en casi todas las vías de inmigración estánperjudicando a las empresas estadounidenses, al limitar el crecimiento de empleos y obligar a los empleadores atrasladar el trabajo y la producción fuera del país. Si estas políticas se vuelven permanentes, el panorama es aún más desalentador. Los expertos estiman que los recortes propuestos por la administración a los niveles actuales de inmigración reducirían el PIB en un 2% y costarían 4.6 millones de empleos en 20 años.

“Más que nunca, los estadounidenses de todo el espectro político creen que la inmigración es buena para nuestras comunidades y nuestra economía”, dijo Andrew Moriarty, subdirector de políticas federales de FWD.us.

El apoyo para mantener o aumentar la inmigración ha aumentado desde que Trump asumió el cargo.

“El futuro de la seguridad económica y el crecimiento de nuestra nación proviene de las contribuciones de los empresarios inmigrantes, no de usar como chivo expiatorio a la misma población que durante siglos ha sido una pieza fundamental del motor económico de nuestro país”, dijo Todd Schulte, presidente de FWD.us.

El presidente Trump ha dedicado gran parte de su primer mandato como presidente a restringir fuertemente la inmigración a los Estados Unidos, a pesar de la magnitud del daño a la economía y a la resistencia enardecida del pueblo estadounidense y de los funcionarios electos. Mientras tanto, millones de familias han sido castigadas y separadas en el proceso. Si es reelegido, la administración Trump podrá llevar a cabo su objetivo de restringir de manera severa el sistema de inmigración y, junto con él, el sueño americano como lo conocemos en la actualidad.